Una voz poética diferente y libre, cálida, optimista y emotiva. Su voz y su guitarra son una bocanada de aire fresco en la canción de autor española. “Soy un juglar – dice – un juglar de los de antes, de los de siempre”.

En sus directos, este cantautor nacido en Vitoria en 1966 logra acompañar al público en un viaje de belleza y gran intensidad emocional, recreando un ambiente íntimo de lirismo y profundidad. Sus canciones no te dejarán indiferente.

En 2019 nos ha traído Amigo del Viento, un álbum con once de las mil canciones que aún le quedan por cantar…





«En la plaza del pueblo

pertrechado de canciones,

rasgueos de guitarra…»

 



Autobiografía

Quizá todo esto comenzó con aquel viaje que hice en verano de 2011. “Decidido hacia el sur, a la Meseta”, me puse en camino para dejar que volaran las canciones que había compuesto hasta entonces. Algunas de esas canciones habían nacido hace muchos años. Llegaba el momento de visitar otros rincones.

Recuerdo que mis primeras creaciones las compuse en mi adolescencia. Cantar he cantado desde siempre, pero tocar, comencé haciéndolo intentando seguir a mi hermana mayor, pionera en la familia, con aquella guitarra que le regalaron por su cumpleaños. Después de varios intentos fallidos en cuanto se complicaban los acordes, pude empezar a poner mi voz a las canciones de Víctor Manuel, José Luis Perales, Cecilia, Alberto Cortez, Mikel Laboa, Joan Manuel Serrat, Silvio Rodríguez, Luis Eduardo Aute, Benito Lertxundi, Itoiz… Canciones que amenizaban veladas de campamentos, que me acompañaban en la soledad de mi cuarto y que me ayudaban a expresar en palabras prestadas tantos sentimientos…

Vuelvo al verano de 2011, para mí y sin miedo a exagerar, un viaje iniciático, casi improvisado, nacido de un impulso por vivir la experiencia de cantar en las calles. Comienza un tiempo de canciones. En las plazas de algunos pueblos y ciudades castellanas ponía mi tenderete con un cartel hecho para la ocasión, algunos libros, un par de guitarras, una pequeña txalaparta por si alguien se aventuraba a tocar… y un cuaderno, a modo de libro de visitas, donde quienes me escuchaban podían dejarme algún mensaje. En ese cuaderno conservo palabras a las que mi memoria vuelve y que me empujan a seguir cantando.

En una de estas paradas conocí a personas importantes que me ofrecieron un espacio en Alcorcón, donde di mis primeros conciertos. Nunca les agradeceré suficientemente lo que recibí. Después vinieron otros bolos en muchos lugares: en Vitoria, mi ciudad, en Madrid, en Zaragoza, en distintas localidades de Burgos y Soria, en Córdoba, en Sevilla…

Una mención aparte merece la oportunidad que he tenido de acompañar musicalmente en numerosos recitales a mis amigas y poetas Ángela Serna y Pilar Corcuera. De entre esos recitales, continuamos girando Gernika. Malditas guerras, un espectáculo que ha cosechado la aprobación del público y momentos emotivos junto a personas que fueron testigos de aquel bombardeo.

Una vez una niña de diez años que se paró a escucharme en un concierto en Vitoria me dijo: “Tú eres el que canta”. Guiado por esas palabras, esa verdad me ha seguido acompañando hasta hoy, momento en que ve la luz mi primer disco Amigo del viento.

¡Espero que lo disfrutes y lo compartas!